Tips para convertirte en un experto en vino rioja

El vino nos proporciona muchos momentos buenos en la vida, ya que suele ser el compañero de muchas celebraciones o eventos importantes. Es vital saber apreciarlo en toda su magnitud. A continuación, trataremos de dar los mejores consejos para todo aquel que quiera convertirse en un experto en vino.

Cuatro pasos mientras se bebe el vino

Tomárselo puede parecer una acción sencilla, aunque para ser un experto en el tema es necesario simultanearlo con otras acciones, más o menos conscientes y automáticas. Son los primeros pasos para familiarizarse con los diferentes tipos de vino que existen.

1. Mirar. Examinar el color da dos apuntes sobre el vino: los años que tiene (joven, semicrianza, crianza, reserva o gran reserva) y el proceso que se ha usado para añejarlo (el tipo de barril, por ejemplo).

2. Girar. Un acto imprescindible para que se liberen los aromas que, posteriormente, vamos a oler. En esta acción hay que fijarse en la forma en la que se sujeta la copa para no interferir.

3. Oler. Todos los aromas que uno se pueda imaginar estarán presentes en una copa de vino. Se trata de un ejercicio olfativo ligado a la imaginación y que mejora con los años de experiencia. Asociado al proceso de oler un vino están algunos adjetivos indispensables que ayudarán a verbalizar lo que la nariz nota: afrutado, mineral, lácteo, dulce, madera, picante o salado.

4. Beber. Los aromas pasan al gusto y encontrar el punto de dulzor que tiene es básico. Así, se distinguen los secos, semisecos, semidulces y dulces.

Conocer los términos para describir un buen vino

Distinguir un vino de Rioja de un Rioja reserva o de un vino Garnacha conlleva, más allá del proceso de familiarización, un dominio de los términos que se usan en el mundo de los enófilos. Uno de los primeros pasos es conocer la uva y todas las tipologías que existen: sus distintas partes y qué tipo de vino es resultante de cada clase de uva.

Más allá de esto, dos de los términos que más se escuchan entre los expertos de vino son ‘taninos’ y terroir‘. El primero hace referencia a una cualidad en la textura de algunas uvas que hace que el vino en el paladar de la sensación de seco. El segundo término, por su parte, es frecuentemente utilizado para referirse al origen del vino. Define, por tanto, desde el clima en el que se cultivó la uva hasta el tipo de terreno o la topografía de la zona. Se trata de un concepto muy importante, ya que determina el tipo de uva.

Además de nuevos conceptos y términos, es importante conocer aspectos como la temperatura a la que debe ser servido cada vino (no es lo mismo un vino de Rioja tinto que uno rosado, por ejemplo) y las copas más apropiadas para cada tipología.

Amaestrar los sentidos y cultivarse en el sector

Ser un experto requiere de experiencia y esta solo puede venir de la mano de tiempo y dedicación. Acudir a tiendas especializadas, pedir consejo a especialistas y leer críticas en revistas sobre el tema ayudará en el proceso. Todo ello, complementado con las catas a las que debemos acudir para amaestrar los sentidos e ir aprendiendo con la práctica.

Las catas de maridaje, por su parte, enseñarán al aprendiz de experto a combinar de manera acertada diferentes vinos con alimentos de toda índole. Las escuelas de enología, vinotecas o bodegas, así como algunos restaurantes, son el lugar ideal para iniciarse en esta práctica.

La clave está en explorar cada vez más variedades de vino para desarrollar el paladar, además de compaginarlo con la investigación. Aprender las Denominaciones de Origen de nuestro país puede ser un buen comienzo.

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