El centro de la tierra

Nuestros orígenes, desde 1650

Desde el S.XVII la familia Aduna ha
cultivado sus viñedos al resguardo de la
Sierra de Cantabria

El viñedo

Apoyadas en un suelo arcillo calcáreo que limita a su punto justo la acción de la lluvia y la humedad, en nuestras 30 hectáreas de viñedo, se muestra especialmente majestuosa la variedad Tempranillo, imprescindible para nuestros vinos Jóvenes por su intenso color y sabor y para aportar su especial bouquet a los que destinamos a la Crianza. El resto de nuestras variedades tintas – Garnacha y Mazuelo – se destinan a complementar los vinos tintos, mientras que nuestros vinos blancos son un cúmulo de sensaciones, gracias a la Viura. La Rioja Alavesa desciende hasta el Ebro en laderas escalonadas orientadas al sur. Entre los 400 y los 700 metros de altitud, surge un mar de viñedos con fondo ocre, que reclama exigente una atención casi personalizada durante todo el año. Es la esencia de esta tierra.