Calidad ante todo

España es un país vitivinícola por excelencia. Una de las regiones más conocidas está al norte, cerca de Euskadi y Navarra. Dentro de ella se elabora un vino con Denominación de Origen (DO) cuyo aroma, sabor y textura le hacen inconfundible al paladar. Esta región española tiene además tres zonas diferenciadas: La Rioja Alta, la Rioja Baja y la Rioja Alavesa. Es en la tercera donde puedes encontrar las bodegas Heredad de Aduna y saborear uno de los vinos que reúnen cuerpo, color y sabor: El Rioja Crianza.

Rioja crianzaLa elaboración de un vino Rioja crianza

Un tinto de esta categoría es equilibrado en grado alcohólico, debido sobre todo a su elaboración cuidada, que ofrece además una característica esencial y un sabor afrutado al envejecer. Porque tres años mínimo de maduración, con al menos uno en barrica, es lo que hace un buen tinto Rioja crianza, según el Consejo Regulador de la DO. Cierto es que los blancos solo necesitan seis meses en barrica para tener esta consideración, pero de ellos escribiremos otro día. Por otro lado, variedades como la uva Tempranillo, típica en España, o la Cabernet Sauvignon francesa, aportan a estos caldos todo lo que necesitan para envejecer con elegancia.

Los vinos de esta región española tienen además una cualidad que los hace tan valorados: Su versatilidad. Porque el tinto crianza se encuentra en un punto intermedio entre el tinto joven y el reserva. Esto hace que mariden bien con casi todos los platos de la gastronomía española, desde una buena fideuá valenciana, hasta un entrecot asturiano o unas buenas gambas blancas de Huelva. Porque dicen que en el término medio está la virtud, y la flexibilidad que ofrece una maduración más larga que en los jóvenes, pero más corta que el reserva, permite que se pueda tomar con casi cualquier plato.