Recomendaciones para conservar vinos en verano

El vino puede malograrse con el calor, pero hay una serie de medidas que se pueden tomar para evitar este problema. Eso sí, conviene ser estrictos, porque este es el momento del año en que es más fácil que la bebida se pique. Estas bebidas son más delicadas de lo que pueda parecer y mantenerlas en buen estado es una responsabilidad de la persona encargada de guardarlos.

Estos consejos tienen que aplicarse en conjunto y son más importantes, si cabe, en verano. Las subidas de temperatura son nefastas, de manera que conviene estar más atento que en otras épocas. Otros aspectos de los que hay que prevenirse son la humedad y la luz natural.

¿Qué aspectos debemos tener en cuenta para conservar el vino?

1. Mantener la temperatura adecuada

La bebida se tiene que mantener dentro de unos márgenes de temperatura para evitar que se eche a perder; no en vano, las potenciales consecuencias son graves. Los tintos y blancos tienen que estar reposando a una temperatura de entre 10 y 15º C. Eso sí, cabe recordar que, una vez abierto, un tinto aguanta unos pocos días si no pasa por nevera.

Otro aspecto igualmente importante y del que no se habla es que este producto no debería sufrir grandes alteraciones en la temperatura. Lo ideal es que la botella se mantenga en el mismo lugar y que repose lo que corresponda hasta que se vaya a consumir.

2. Colocar bien la botella

La colocación es fundamental porque, como regla general, cuanto más tenga que contactar el líquido con el corcho, mejor que mejor. Esta es la razón por la que la mayoría de los botelleros están concebidos para un almacenamiento horizontal. Esto permite retener el aire y evitar la tan temida oxidación que reduce, y mucho, el periodo de conservación de la bebida.

Una de las sensaciones más desagradables cuando se abre una botella es la resultante de que haya entrado aire. Cuando esto sucede, la bebida pierde el sabor inicial y se generan problemas. Se trata de evitar que se pierdan propiedades, de manera que hay que darle especial importancia a este punto.

3. Guardar la botella en un lugar ventilado

La ventilación es fundamental para evitar la humedad, que es uno de los principales enemigos de la conservación. Lo recomendable es que la bodega tenga una entrada de aire lo suficientemente grande como para que este se renueve con frecuencia. Si se sigue este sencillo consejo, será más difícil que haya cambios en el sabor o que el líquido se pique.

Cuando no hay ventilación, la humedad aumenta. La acumulación de moho y de otros agentes es negativa. Por lo tanto, es preferible que se pueda evitar, para que la bebida dure más tiempo.

4. Guardar las botellas en un lugar oscuro

Uno de los problemas recurrentes en el almacenamiento es la luz natural, que puede modificar la composición de la bebida en función de cada situación. Siempre que sea posible, hay que evitar que las botellas den a la luz, porque eso tiene un efecto funesto, puesto que se calientan y puede haber reacciones.

Como principio general, el lugar de almacenamiento que se elija siempre debería ser oscuro para que no haya problemas. Lo ideal es que el recinto sea fresco y seco, para que el almacenamiento no influya negativamente en el contenido de las botellas.

5. No almacenar botellas en lugares poco adecuados

Es cierto que, en ocasiones, toca hacer de la necesidad virtud y no hay demasiado espacio para guardar las botellas. Eso sí, hay algunos lugares que se deberían evitar como principio general cuando se trata de almacenar esta bebida que, de natural, es delicada.

En primer lugar, nunca habría que guardar ninguna botella en un coche. El tiempo que tiene que estar es el imprescindible que dure el viaje desde el lugar de compra al domicilio. Los vehículos pueden alcanzar temperaturas muy altas que malogren el sabor. Otros lugares poco recomendables son la cocina y el comedor, por la misma razón.

Lo ideal es optar por un cuarto que haga las veces de bodega y, si la botella ya está abierta, conservarla en la nevera. Esta es la mejor manera de que, en verano, dure más tiempo cualquier bebida y este tipo no es una excepción.

Finalmente, es importante señalar que la bodega es una pieza clave en la conservación y es fundamental contar con profesionales que le den al producto la importancia que tiene. Los profesionales contrastados de Heredad de Aduna son una alternativa interesante para quien deseen vino de calidad. Además, las bodegas Heredad de Aduna siempre lo conservan de la mejor manera, para poder disfrutarlo en la mesa.

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