Productos elaborados con vino

España lidera la lista de países productores de vino y, gracias a su tradición arraigada, en prácticamente cualquier región del país podemos encontrar multitud de productos con vino como cremas, chocolates, jabones, etc.

Las propiedades del vino

Tanto el vino tinto como el blanco son bebidas que utilizan la fermentación del zumo de uvas para su elaboración. Por la acción de levaduras, estas inciden sobre la composición química, transformando los azúcares en alcohol y dióxido de carbono. Gracias a este proceso natural, el vino conserva gran parte de sus propiedades nutricionales cuando se encuentra listo para embotellar.

Entre sus magníficas propiedades destacan las antioxidantes, gracias al resveratrol, que nos ayuda a mantenernos jóvenes y evita la degeneración del cerebro. Además, reduce la depresión y mantiene sano al corazón por los polifenoles y la vitamina E.

Productos con vino

Gracias a su increíble sabor y a sus propiedades, podemos distinguir entre dos tipos de productos: los que se utilizan para uso gastronómico y los que aprovechan algunas de sus propiedades para destinarlo a otros fines.

En el uso no gastronómico destacan principalmente las aplicaciones cosméticas, donde se trabajan distintos tipos de productos con intención de aprovechar las propiedades antioxidantes y nutritivas. Jabones, cremas y mascarillas prometen sacarle todo el partido a las propiedades del vino en favor del rejuvenecimiento.

Además de productos que se pueden encontrar fácilmente en grandes superficies, numerosos centros de estética y spas ofrecen vinoterapia entre sus tratamientos. Exfoliaciones con las semillas de la uva y masajes con extractos del vino son solo algunos de los formatos en los que se puede disfrutar en vino.

En el ámbito gastronómico, los amantes del vino han puesto en práctica toda su creatividad, desarrollando una infinidad de productos que utilizan en su beneficio el aroma del vino:

Queso con vino

Originario de la región de Murcia, estos quesos tienen su propia categoría y se denominan “quesos al vino”. Se elaboran a través de la inmersión de los quesos de leche de cabra en vino tinto para su curación. Como resultado, tenemos un queso de corteza color rojizo y un interior blanco intenso, con una textura cremosa y aroma infusionado a vino tinto.

Sal de Pinot Noir

Las sales infusionadas están ganando cada vez más relevancia en el mercado. Estas sales, con aromas vinícolas, se han creado para potenciar el sabor de carnes rojas y guisos. Si maridamos nuestros vinos con la comida, ¿por qué no maridar también la sal y potenciar aún más el sabor de los alimentos?

Gominolas de vino

Al igual que existen las gominolas con frutas, se han creado gominolas con vino. Hay tantas opciones a elegir casi como variedades de vino: gominolas de rosado, de champagne, etc. También se pueden encontrar caramelos aromatizados con el sabor de las distintas variedades de uvas (Pinot noir, Syrah…)

Mermeladas

Otra de las grandes tendencias en gastronomía, junto con las sales aromatizadas, son las mermeladas diferentes, que buscan aportar ese extra de dulzor más allá de los sabores tradicionales de fresa, melocotón y ciruelas. Las mermeladas de vino son perfectas para dar un toque dulce a un plato salado. Acompañando a quesos, patés y carnes, dan un toque de dulzor inesperado con matices muy interesantes.

Chocolates

Suponen un paso más lejos de los tradicionales bombones de licor y sacan partido de la excelente combinación de sabores entre el vino y el chocolate. Además, a las propiedades antioxidantes del vino se le añaden las del chocolate, formando un cóctel rejuvenecedor perfecto.

Café

Algunas marcas de café han decidido dar un paso más allá en la gastronomía y crear café infusionado con vino. Los granos de café sin moler son almacenados en barricas de roble donde se ha criado el vino. Como resultado encontramos un café que, cuando se muele y se prepara, contiene algunos sutiles aromas a vino.

 

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