¿Cómo refuerza el vino el sistema inmunológico?

Ahora, más que nunca, resulta necesario mantenernos sanos y con un sistema inmunologico fuerte. Sin embargo, la inmunidad no consiste solo en producir una mayor cantidad de glóbulos blancos, sino en conseguir que nuestro cuerpo responda de la manera adecuada, sin generar una respuesta inflamatoria exagerada.

Para equilibrar el sistema inmunitario es recomendable dormir lo suficiente (según las necesidades de cada uno, puede ser de 6 a 8 horas diarias), hacer ejercicio todos los días, evitar el estrés, mantener la higiene y seguir una dieta equilibrada. Es aquí donde podemos aprovechar todos los efectos positivos del vino para nuestras defensas.

Es innegable que el consumo excesivo de alcohol afecta al funcionamiento adecuado del organismo. Esto se debe a que su metabolismo y eliminación requieren un trabajo suplementario por parte de este. Además, provoca deshidratación, y precisamente la humedad en las mucosas constituye una barrera considerable para evitar la entrada de los virus en el organismo. Solo hay una manera de lograr suprimir el alcohol sin que llegue a provocar estos desajustes: beberlo en pequeñas cantidades.

A su vez, el vino contiene sustancias con muchos efectos positivos para la salud que provienen de la fermentación de la uva. En concreto, resulta muy beneficioso para las defensas del organismo.

¿Por qué el vino es beneficioso para el sistema inmunológico?

El vino lleva a cabo una acción antiviral (antigripal) y antibacteriana al tiempo que mejora el desempeño de las defensas del organismo de la mano de los diferentes beneficios que explicamos a continuación.

1. Es rico en flavonoides

Los flavonoides son sustancias de origen vegetal con propiedades antioxidantes. Un estudio realizado en la Escuela Universitaria de Medicina de Washington revela que los flavonoides del vino ejercen un efecto antivírico sobre los microbios presentes en el sistema gastrointestinal.

Así mismo, reúnen propiedades antiinflamatorias que contribuyen a reducir los síntomas de la gripe y de los resfriados. Los flavonoides se hallan presentes en los hollejos de las uvas y en las pepitas. Como el vino tinto es el que se fermenta junto a los hollejos, es la variedad que contiene más flavonoides. Las manzanas, los arándanos, las fresas, el brócoli, el té y el chocolate, entre otros alimentos, son fuente de flavonoides.

2. Trata las enfermedades de las encías

No solo sus flavonoides refuerzan las defensas desde dentro. Un grupo de científicos valencianos ha demostrado que el vino también contiene polifenoles que actúan contra los estreptococos y bacterias presentes en nuestra boca, causantes de la gingivitis o inflamación de las encías. Eso sí, es recomendable lavarse los dientes después de consumir vino, ya que sus taninos pueden provocar manchas en las piezas dentarias.

3. Previene el acoplamiento viral en las células

El ácido cafeico que contiene el vino se suma a los receptores de las células que evitan que estos sean ocupados por los virus, especialmente los del VIH y los del grupo SARS y coronavirus. Desgraciadamente, por ahora solo lo confirman los estudios realizados en animales de laboratorio y todavía se necesitan más investigaciones en humanos para confirmar este beneficio.

De momento, se ha constatado que a nivel bioquímico rebaja la infección y multiplicación de estos virus. Otros alimentos con ácido cafeico son el café, la cúrcuma, la albahaca, el tomillo, el orégano, el repollo, las fresas, las manzanas, las coles y el aceite de oliva. Aunque por su nombre pueda parecer lo contrario, no está relacionado con la cafeína y no ejerce un efecto estimulante.

4. Combate la fatiga

Tener unos niveles óptimos de energía es importante para que el organismo pueda reaccionar como debe a las adversidades. El resveratrol, presente también en el vino, previene el cansancio y la apatía, de manera que proporciona un nivel elevado de energía física mental. Sin embargo, por ahora solo se ha confirmado este efecto mediante estudios llevados a cabo en ratones, quienes aumentaron su resistencia en un 21 %.

5. Es antidepresivo y previene el estrés

Estas alteraciones del ánimo pueden llegar a desembocar en bajadas de glóbulos blancos y reacciones exageradas en forma de alergias. Al igual que el deporte, el chocolate y las sensaciones positivas, el vino incrementa los niveles de endorfinas. Por ello, resulta relajante y euforizante beber una copa de vino.

Por el contrario, el exceso de alcohol resulta depresor. En consecuencia, conviene consumirlo con moderación. Para avalar esta afirmación se ha realizado un estudio con 5 500 personas de entre 55 y 80 años. Las conclusiones extraídas señalan que las personas que toman entre 2 y 7 copas de vino a la semana son menos propensas a sufrir depresión.

Por tanto, disfrutar de una copa de vino tinto al día es una excelente manera de aumentar las defensas. En la Bodega Heredad de Aduna fabricamos algunos de los mejores vinos de la Rioja, que podrán degustar adquiriéndolos online.

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